Mujeres en el campo - Guadalupe Tauro, trabajadora rural y modelo

Desde la pasarela a la granja

Guadalupe Tauro trabaja en el área de maternidad de una granja de cerdos ubicada en Oncativo, alternando esa tarea con su profesión de modelo. Hablamos con ella para recordar a las trabajadoras rurales en su día
sábado, 17 de octubre de 2020 · 09:05

El campo no es sólo cosa de hombres, aunque por mucho tiempo así se lo hizo ver. Según ONU Mujeres, las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial y el 43% de la mano de obra agrícola. Ellas garantizan la seguridad alimentaria de sus comunidades, generan resiliencia ante el clima y fortalecen las economías.

El 15 de octubre se las recuerda y para visibilizar su labor. Quisimos hablar con una de ellas, Guadalupe Tauro, trabajadora calificada del establecimiento porcino Don Ramón, ubicado en la meca de la producción de chacinados: Oncativo.

En diálogo con El Diario Rural, Guadalupe dijo que tuvo la posibilidad cuando comenzaba el secundario “de poder ir a la granja en las vacaciones”. “Era algo que me gustaba mucho, siempre me gustaron los animales, así que pude ver, observar y aprender”.

Cuando terminó el nivel medio se fue a Buenos Aires para desarrollar su otra actividad: la de modelo. “Tuve oportunidad de conocer a grandes diseñadores, como Gino Bogani, que me diseñó un vestido para la revista ‘Hola’. También pude participar en desfiles como el Buenos Aires Fashion Week y el New York Fashion Week, que fue un sueño para mí. Te imaginás una chica de Oncativo, estar ahí. Eso me hace reflexionar que nada es imposible”, dijo. “Ahora estoy yendo a Milán y voy tan feliz como cuando atiendo los partos en la granja”, indicó.

Con la misma pasión y determinación que habla de sus logros como modelo, habla de su labor en el campo. “Cuando por mi trabajo vivía en Valencia, hice cursos de cuidado de animales, porque me encanta”, dijo.

A poco de iniciar la pandemia pudo volver de Europa a Argentina y, tras los días de aislamiento, se incorporó de lleno al trabajo en el establecimiento porcino. “Estoy en el sector de maternidad: me encargo de los partos, de atender a las cerdas, las vacunaciones, castraciones, el marcado de lechones”, dijo. “Esa responsabilidad, la de atender a los lechones antes del destete, que son los primeros 21 a 28 días de vida, es clave para definir la productividad de la granja, por eso sé que tengo una gran responsabilidad y me gusta hacerlo”, agregó.

Le preguntamos cómo reaccionan cuando habla de su trabajo. “A las mujeres muchas veces se nos subestima mucho. Algunos me preguntan por qué hago granja en lugar de estar en la pasarela, y siempre contesto que me gustan las dos cosas. Otros te miran raro porque creen que las mujeres no pueden trabajar en el campo porque no tienen la misma fuerza que los hombres o porque no pueden manejar un tractor”, relató.

Desmintiendo esos prejuicios con su labor diaria, señaló que tiene otra mujer compañera “que sabe muchísimo y de la que aprendo a diario”, y que cuenta con “un gran equipo de trabajo que hace que cada día te levantes bien temprano con ganas de ir a la granja, asistir los partos y desarrollar tu tarea”, concluyó.

 

Mujeres en red

Con el objetivo de visibilizar la labor de las mujeres en el campo, se lanzó una campaña con el financiamiento de ONU Mujeres que está impulsada por el lema: “Voces rurales: mujeres con arraigo rural y visión global”.

A través de esa campaña van presentando la diversidad de perfiles y roles que forman parte de la Red y dan cuenta de la importancia de la acción colectiva y la unión entre realidades diferentes y complementarias, para alcanzar objetivos en común. “Queremos transmitir la diversidad de vivencias, culturas y realidades de las mujeres rurales. Decidimos hacerlo desde la voz como único recurso, para que invite a imaginarnos los entornos y lugares, dejando que las tonadas y entonaciones nos trasladen a esos mundos y nos transmitan el verdadero sentir de las mujeres”, cuenta Yamile Niclis, integrante del grupo de Comunicación de la Red de Mujeres Rurales.

La Red busca potenciar a las mujeres rurales dándoles visibilidad y voz, demostrando que existe una gran diversidad de mujeres vinculadas a la ruralidad. Está formada por representantes de más de 18 provincias del país, que conjugan saberes tradicionales e innovadores al servicio del desarrollo sostenible y se agrupan principalmente a través de organizaciones que nuclean a pequeñas y grandes productoras, líderes en el sector agro, indígenas, artesanas, emprendedoras, investigadoras, científicas, profesionales y miembros de instituciones de diferentes regiones del país.

La búsqueda por integrar a personas con visiones y realidades diferentes y complementarias hace que se vuelva un espacio rico para construir vinculaciones, iniciativas y contenido valioso a la hora de incidir en la toma de decisiones en el ámbito público y privado. “Nuestra motivación fue visibilizarnos, mostrar la enorme diversidad de roles, territorialidad y entornos que representamos, luego potenciarnos, y soñar con ser herramientas transformadoras para las mujeres rurales y comunidades con entornos más vulnerables”, cuenta María Beatriz (Pilu) Giraudo, miembro de la Red de Mujeres Rurales.

El puntapié inicial de consolidación de la Red se dio en el marco del W20-G20, con la iniciativa de Argentina de incluir a la mujer rural como ícono a los ejes de equidad en lo referido a financiamiento laboral y digitalización que se venían trabajando. De alcance federal e interdisciplinario, cuenta con grupos de trabajo enfocados en la conectividad, el acceso a tecnologías (TIC), educación y capacitación; infraestructura, desarrollo local y financiamiento; y Buenas Prácticas Agropecuarias, cuidado ambiental y cambio climático. La Red tiene como meta incrementar su alcance a todo el país y vincularse con otras organizaciones nacionales e internacionales que trabajen por el mismo fin: lograr el bien común, la igualdad de género y el desarrollo sostenible.

“Nos parece fundamental visibilizar el trabajo que realizan las mujeres rurales, el valor diferencial que aportan a su labor y la increíble capacidad de apoyo, articulación y solidaridad que las moviliza. Creemos que esta Red debe fortalecerse y ser un impulso para que más mujeres estén en puestos de liderazgo y toma de decisiones, a la hora de diseñar leyes, estrategias, políticas y programas vinculados a la ruralidad, la tierra y el cuidado ambiental”, dijo Paula Narváez, representante interina de ONU Mujeres Argentina.

 

Córdoba suma sus voces

En el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer Rural, el Ministerio de Agricultura y Ganadería junto con el Ministerio de la Mujer de la Provincia de Córdoba firmaron un convenio de colaboración. El documento de trabajo firmado por los titulares de ambas carteras, Sergio Busso y Claudia Martínez, respectivamente, deja establecida la necesidad de fortalecer la perspectiva de género en las políticas públicas que se vienen desarrollando. Para alcanzar esta meta se creó una mesa de trabajo en Género, Diversidad y Ruralidad, a la cual se invitará a participar a entidades y organismos involucrados a la temática.

Al encuentro se sumó la diputada nacional Alejandra Vigo, referente en su trayectoria y trabajo por la igualdad de género. Y bregó por la necesidad de un “registro de las mujeres rurales, para conocer sus realidades y ejecutar políticas de Estado más específicas”.

 

Don Ramón

Guadalupe hace una radiografía del establecimiento porcino donde desarrolla sus actividades. Señaló que el inmigrante italiano Pascual Zuppa fue quien se radicó en la zona de Oncativo en 1880.

Tuvo siete hijos “y armó un campo para cada uno”, relató la joven. Después de saltearse una generación, Adrián Bartoloni, nieto de Don Ramón, es quien reinicia la actividad porcina, la que mantiene desde hace 28 años.

“Se abocan principalmente a la producción de cerdos magros. Tienen 250 madres y venden directamente a frigorífico una parte y el 40% de la producción lo destinan a la fábrica de chacinados Don Ramón”, dijo.

Producen seis mil capones por año y hace una década fue reconocida como granja modelo. “El secreto está en la alimentación, la genética y la tecnología”, aseveró Guadalupe, al sintetizar todo el proceso de desarrollo del establecimiento que ha sido ejemplo en la provincia por el agregado de valor, el aprovechamiento de energía y la generación de empleos.

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