El Estado se corre. Una obra social se borra. O simplemente la vida se hace a un lado y la persona (a cualquiera de nosotros nos puede pasar) queda “a la buena de Dios” o en manos de aquellos con quienes les toca compartir la vida
El Estado se corre. Una obra social se borra. O simplemente la vida se hace a un lado y la persona (a cualquiera de nosotros nos puede pasar) queda “a la buena de Dios” o en manos de aquellos con quienes les toca compartir la vida
La Asociación de Jubilados de Argentina (AJA) remitió la siguiente nota a nuestra Redacción, con pedido de publicación